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24 de junio de 2014

Una lógica binaria

La verdad que es muy difícil escribir con este nivel de esquizofrenia de mercado. Operar Argentina en medio de este juego de ajedrez entre el Gobierno Nacional y NML Capital es para traders muy osados y con altas necesidades de adrenalina en sus sistemas. Luego de los dichos de la Presidente con motivo del Acto del día de la Bandera el pasado 20/06, los ADR´s argentinos en New York se mandaron un rally fenomenal, rally que se prolongó el día lunes 23/06. Por caso YPF se disparaba en el premarket del lunes 5,14%, Banco Macro 14,35%, Grupo Galicia 12,37%, Edenor 14%. Obviamente semejante volatilidad exigió una toma de ganancias hoy 24/06.

En renta fija el Bono Discount 33 en dólares bajo legislación New York (DICY) se disparó un 12,61%, con un precio de U$ 145 su TIR está en 8,85%. Recuerdan cuando les decía que una compresión de yields de 300bp podía darse en forma bastante rápida si Argentina cerrara el capítulo Holdouts? Está claro que en la economía doméstica los problemas no se resolverán de un día para el otro, ni mucho menos. Pero una cosa es Argentina con la soga al cuello de la restricción externa, y otra muy distinta es Argentina saliendo a colocar deuda en el mediano plazo en tramos internacionales al 7% promedio. Es difícil, lo sé. Por lo pronto el riesgo país se encuentra en 667 bp y se redujo 5,9% solo con una muestra de responsabilidad de la mandataria.

El culebrón Holdouts, que hoy pesa como espada de Damocles, es un tema enormemente sensible para el futuro de la economía argentina. En efecto, por ahora, parece prevalecer una lógica binaria sobre este tema. (1) Hay arreglo y como consecuencia perspectivas bullish argy, (0) y terminamos en un default selectivo cuyos canales de transmisión hacia la economía real son por todos conocidos. En rigor de verdad, esta lógica binaria parece ser parte de nuestra historia en general y económica en particular. Por alguna razón antropo-psico-sociológica cada dos por tres nos encontramos en esta situación de tener que ir por la heroica a costa de arriesgarlo casi todo. Una especie de inmadurez que parece estar incrustada en nuestro ADN. Otro tanto pasa en el fútbol con la Messi dependencia. Nuestro equipo está plagado de figuras, pero dependemos solo de uno. O el pibe saca un conejo de la galera o nos vamos a lo profundo del abismo.

Al comienzo de esta entrada hablabla de un juego de ajedrez. Algunos dirán que más que ajedrez, este es un partido de fútbol con una argentina yendo a la carga barraca con más dudas que certezas y sin una estrategia clara. Para colmo al árbitro del partido, un tal Griesa, parece firme en sus decisiones. Es posible que ese sea el panorama. De momento el Juez Griesa habría designado al abogado Daniel Pollack como mediador en una posible negociación entre Argentina y NML Capital. Pienso que es una señal de corte amigable. El 23/06, el ministerio de economía elevó una nota al juez pidiendo la re-imposición del stay de manera de poder cumplir con los compromisos de deuda el próximo 30/06. El 26/06 Griesa negó tal re-imposición. Ese mismo día el Ministro Kicillof anunció que se hizo un depósito en la cuenta del trustee (Bank of New York Mellon) por aproximadamente USD 1.000 millones con el objetivo de que éste pague el vencimiento el 30/06.

Recordemos que en esta fecha hay vencimientos de deuda incluídos los cupones del Bono Discount con legislación de New York por USD 228 millones. Argentina tiene la voluntad manifiesta de realizar el pago, pero a falta de una medida cautelar vigente, los fondos podrían ser embargados una vez depositados en el Bank of New York. Obviamente el 30 es el día "D". Tómese esta letra en forma literal, dado que si Argentina no puede realizar el pago, S&P colocará una D de Default sobre la deuda argy. Existen todavía 30 días posteriores a esa fecha para su declaración concreta, pero S&P dice que tiene protocolos que cumplir.

Los representantes legales de NML Capital respondieron con un rotundo rechazo al pedido de re-imposición del stay. Como luego del revés que sufriera argentina con el “certiorari denied” por parte de la Corte Suprema de los EE.UU existe un período de gracia de aproximadamente 40 días, NML sostiene que el 30 de julio es una fecha más que razonable para terminar una negociación en “buenos” términos. Ok, pero bajo este esquema, en qué condiciones de certeza argentina deposita los fondos? Parece una jugada arriesgada haciendo cargo a Griesa de las posibles consecuencias

Germán Fermo, en una nota reciente, especulaba: "Que tal si estos pibes de NML tienen además de los bonos muertos, por los cuales litigaron y ganaron el juicio, bonos reestructurados? Éstos podrían arreglar con Argentina y después, bajo su propia interpretación de la cláusula R.U.F.O, litigar nuevamente ahora como tenedores de bonos performing". Convengamos que muchos escrúpulos no parecen tener y, en este tren de ir por todo, es una posibilidad cierta. En fin, hago mía la duda de Germán.

16 de junio de 2014

La peor noticia. Ganaron los buitres.

Lamentablemente hoy tuvimos la peor de las noticias. La Suprema Corte de los EE.UU. rechazó de cuajo el Certiorari pedido por Argentina en el caso Argentina vs NML Capital. Acá el link a la decisión

Para ser franco, resulta difícil no hacer leña del árbol caído. Al fin y al cabo todos somos seres humanos y cuesta no recordar las numerosas advertencias que desde ámbitos profesionales se le hicieron al gobierno argentino para que el tratamiento de este complicado tema tuviera ribetes menos tribuneros y más acorde a los usos y costumbres de los tribunales internacionales. Basta sino recordar un viejo tuit de un ex ministro de economía que antes de “querer irse” decía: “Jamás vamos a pagarles a los fondos buitres. El que crea otra cosa, no ha entendido nada”. Lo que nosotros entendíamos es que conforme no fuéramos inteligentes, era al estado nacional al que le tocaba perder y no al gobierno que hoy está y mañana no. Nadie está a favor de los buitres (bueno tal vez algunos malintencionados si), pero si no elegimos las batallas nos van a llevar puesto. En fin, trataremos de mantener la cordura como analistas y esperar las definiciones del gobierno en esta materia.

Antes de comentar las diferentes opciones desde el punto de vista técnico que nos quedarían como alternativa, es necesario decir que el mercado estaba muy largo riesgo en deuda argentina, sobre todo en bonos en dólares, tanto legislación New York como local. Las caídas por estas horas son del 7% promedio y ni hablar de ADR´S. Edenor cayó 15,45% en New York, YPF 8,56%, Banco Galicia 6,66%, Banco Macro 5,82%.

Así las cosas vayamos a ver cuáles podrían ser salidas alternativas de este Juicio del Siglo como lo llaman algunos:

En primer lugar queda en firme el fallo que a finales del año 2012 el Juez Griesa había realizado a favor de NML Capital (Fondos Buitres en términos argies) y que fuera ratificado por la Cámara de Apelaciones de New York en el año 2013. O sea, la causa vuelve al Juez Thomas Griesa el cuál seguramente será presionado por los abogados representantes de la parte demandante para que levante el “stay” que ya no tiene razón de ser. Cuál era ese fallo? Reconocer el derecho a los tenedores que no ingresaron a los canjes 2005 y 2010 de reclamar hasta el 100% de los bonos defaulteados en el 2001. Esto incluye a tenedores que no se presentaron ante Griesa. O sea que queda en firme la interpretación del Juez Griesa sobre el funcionamiento de la cláusula Pari Passu que establece que todos los bonistas de deuda argentina tienen el mismo derecho, independientemente de haber entrado o no al canje. Esto suma los USD 1.330 millones que reclaman los buitres, más otros USD 6.800 millones aproximadamente si incluimos a otros fondos que aún no reclamaron, y podría sumar unos USD 13.000 millones adicionales de los tenedores que sí ingresaron a los canjes y que ahora los asiste el derecho de exigencia. La torta acusa la friolera de aprox. USD 21.000 millones. Impagable. De todas formas, esto corresponde a lo exigible, cuyos tiempos no necesariamente deben coincidir.

Ahora bien, veamos lo urgente. En efecto los abogados que representan a la Argentina recomendaron, en caso que este escenario sucediera, presentar un Rehearing (reconsideración) ante la Corte Suprema de EE.UU. En realidad el único objetivo aquí sería poder posponer cualquier decisión hasta después del 30 de junio, fecha en que Argentina debe afrontar el próximo vencimiento del Bono Discount. Estos recursos legales servirían para que Argentina continúe dentro de la legalidad en orden de honrar los pagos de deuda, nada más. El rehearing debería ser presentado antes del 25 de junio a más tardar. Obviamente el argumento aquí sería justamente querer honrar en tiempo y forma dicho vencimiento.

Se especula que dada la magnitud del esquema de mínima que Argentina debería enfrentar, el Juez Griesa podría proponer una “forma de pago” a NML Capital (USD 1330 M) bajo sentencia y que dicha decisión no iría en contra de la cláusula R.U.F.O  (Rights Upon Future Offers), que estipula que cualquier mejora “a futuro” a un acreedor debe ser extendible al resto. Ya el Juez Griesa habría públicamente recomendado que Argentina se acerque a negociar, como forma de minimizar la “tragedia”. Otros dicen que se podría intentar arreglar los USD 1.330 M más los USD 6.800 M pero antes de que el juez levante el stay. Igualmente aquí todas son especulaciones y los montos igualmente siderales.

Existe obviamente una opción de salida. Esta es no pagarle a nadie, disparando un default. En este caso Argentina no se encontraría bajo ninguna restricción legal para reestructurar la totalidad de la deuda luego de decretado el default. En lo personal, no veo a esta opción como probable, sobre todo por las implicancias políticas de una medida de este tipo en tiempo de nuevos intentos por volver a los mercados financieros internacionales, pero por ahora todo está en el terreno de las elucubraciones.

Así  estamos, la decisión cayó como un baldazo de agua helada conforme un potencial escenario de mejora podría haberse abierto en contrario. Por lo pronto la Presidente habló la noche del 16-06 por Cadena Nacional manifestando que Argentina continuará honrando sus compromisos de deuda y no propiciará ningún tipo de default con los acreedores que entraron a los canjes.

Mi interpretación de los dichos de la Presidente, en un intento de leer entre líneas y realizar el análisis correspondiente, es que efectivamente se arbitrarán los mecanismos para pagar el vencimiento del Discount el 30 de junio. Uno tiende a pensar que dado el fallo en contra, la idea sería cambiar la jurisdicción y hacerlo en Buenos Aires dado que de depositarlo en el Bank of New York (agente de pago designado) Argentina correría riesgo de que se embarguen esos fondos. Por supuesto este mecanismo sería muy complicado debido a la logística que involucraría. Es probable que deba ofrecer un nuevo canje a los actuales tenedores, ahora con legislación Argentina y lograr como piso un 85% de adhesión. Es justo decir también que la Presidente no cerró potenciales negociaciones que se pudieran abrir a instancias del Juez Griesa de manera de producir un acercamiento a NML Capital.

Los argentinos tenemos una visión romántica del mundo. El mundo no es lo que es sino lo que nosotros queremos que sea. Tal vez el mundo sería mejor si acatara nuestra visión, aunque puertas adentro no hemos demostrado "mejorías" a lo largo de la historia. Como sea, el mundo es como es, y si no cambiamos de actitud perdemos absoluta perspectiva dado que dejamos fuera cualquier pragmatismo necesario para resolver estas cuestiones. La verdad es que perdimos el juicio, el accionar de estos fondos es despreciable pero legal, y lo mejor, desde mi punto de vista, sería abrir una vía de negociación bajo la sentencia que nos permita ir dando pasos en firme.

En fin, seguimos especulando por el momento. A las 18 hs. del día de hoy (17-06) está anunciada una conferencia de prensa del Ministro de Economía donde seguramente tendremos mejores detalles.

Como este análisis tiene algo de crónica por obvias razones, haremos una adenda a los fines de continuarla como corresponde.

Adenda1 17-06: El Ministro de Economía efectivamente habló hoy en conferencia de prensa y afirmó que Argentina intentará cambiar la jurisdicción de pago de New York por Buenos Aires del próximo vencimiento del Bono Discount por USD 228 millones de manera de honrar a los bonistas que entraron al canje. Este es un proceso sumamente complicado puesto que, como dijimos más arriba, exige articular un nuevo canje con una logística que asegure un mínimo de 85% de adhesiones. Por otro lado manifestó que intentará un acercamiento al Juez Griesa para testear posibilidades de negociaciones bajo la sentencia.

Todo es potencial por ahora, cualquier estrategia tiene un nivel importante de complejidad. Lamentablemente vamos a tener que acostumbrarnos a convivir con el fantasma del default por un tiempo, y no sabemos cuanto. Ahora bien, tengamos en cuenta una cosa. El fantasma del default significa olvidarse de financiamiento internacional para aliviar la restricción externa, o sea más presión sobre el dólar y las reservas. Significa también olvidarse de emisiones de deuda corporativa en general y de YPF en particular, sobre todo para financiar operaciones en Vaca Muerta, así como de la plaza neoyorquina para esas emisiones, plaza que es por lejos la más eficiente, porque entre otras cosas es la más barata. Por supuesto en todas estas consecuencias todavía no nos metimos con la economía doméstica. Lo dejaremos para otro capítulo.

Adenda2 18-06: Los abogados de las partes fueron convocados por el Juez Griesa el día 18-06 a las 15hs. Según información reciente, Argentina se sentaría a negociar con NML Capital a partir de la semana que viene. Si esto es así, son buenas noticias.

Adenda3 19-06: El Ministerio de Economía en un anuncio de prensa informa que debido al levantamiento de la medida cautelar que protegía a la Argentina (stay), el país está impedido de realizar el pago de los cupones del Bono Discount el próximo 30-06.

El tema es muy vertiginoso y las condiciones cambian a cada minuto.

Adenda4 20-06: La Presidente en su discurso por el Acto del Día de la Bandera aseguró que Argentina se sentará a negociar y pidió condiciones justas y equitativas. Son buenas noticias, parece haber responsabilidad y sensatez.

Adenda5 26-06: El Ministerio de Economía acaba de anunciar que realizó el depósito en la cuenta del trustee (Bank of New York Mellon) a los efectos de que el lunes 30-06 éste pague a los tenedores de deuda reestructurada los cupones del  Bono Discount. El Juez Griesa rechazó el pedido de Argentina de re-imponer el stay. El monto del depósito es por algo más de USD 1.000 millones. Un eventual embargo debería hacerse sobre el monto correspondiente a los títulos bajo legislación New York, USD 230 millones aproximadamente. Veremos el lunes si se produce algún embargo.


Adenda6 27-06: Tras audiencia, el Juez Griesa ordena al Bank of New York Mellon no efectuar el pago de los cupones bajo legislación New York. Sí se pueden pagar los cupones de los títulos bajo legislación local por aprox USD 590 millones. Es importante manifestar que el Juez no determinó ningún embargo de fondos y pide que Argentina se siente en la mesa de negociaciones con NML Capital. Existe aún un período de gracia de 30 días antes que un default selectivo pueda ser declarado. El nuevo dead line es el 31/07.




11 de junio de 2014

Único ancla, en riesgo.

La economía Argentina tiene solo un ancla y es el Presidente del Banco Central. No hay otra. Pues bién, lamento decir que estamos a punto de perderla. Así como elogié a Juan Carlos Fábrega cuando logró frenar la corrida cambiaria aumentando la tasa de interés en pesos, propiciando una fuerte absorción monetaria y sobre todo emitiendo la circular A 5536 del BCRA que restringió la tenencia de activos en moneda extranjera de las entidades financieras de manera de quitar presión sobre el dólar, hoy debo necesariamente criticarlo. En rigor de verdad, estoy convencido que Fábrega aprobó a regañadientes la medida. Las inconsistencias técnicas desde el punto de vista de la microeconomía bancaria son importantes.

En el día de ayer 10-06, el BCRA emitió el Comunicado P 50401 y las sucesivas circulares A 5590, A 5591, A 5592 y A 5593.

Las medidas impuestas se resumen en las siguientes:

A 5590. Límites a tasas de interés a cobrar por créditos personales y prendarios. En efecto las tasas no pueden superar el nivel de la tasa Lebac a 90 días multiplicada por un factor de 1,45 para los créditos personales, y por un factor de 1,25 para los prendarios, lo que implica una tasa máxima de 38,9% y 34% anual respectivamente. Esto corresponde a las entidades que poseen más del 1% del total de depósitos. Para las restantes, los factores serán 1,8 para préstamos personales y 1,4 para prendarios. Límites a las tasas de tarjetas de crédito. Esta tasa, por ley, no puede superar más de 25% el costo de los créditos personales. Con lo cual quedarán sujetas a un tope de entre 49% y 60% para ese costo, según el banco.

A 5591. Obliga a los Bancos a pedir autorización en caso de pretender aumentar costos y comisiones.

A 5592. Se introduce el Costo Financiero Total Nominal Anual, como fiel expresión del costo de endeudamiento, con el objeto de evitar distorsiones. La modificación obedece a que el uso de la Tasa Efectiva Anual supone la capitalización mensual de los intereses devengados sobre cada crédito y también sobre los conceptos computables en el CFT, (como el IVA y los seguros), lo cual no condice con el hecho de que esos intereses son cobrados mensualmente, toda vez que el 98% de los deudores se encuentra en situación normal.

A 5593. Las entidades financieras no reguladas por el BCRA (cooperativas, mutuales, tarjetas no bancarias, financieras, etc.) deberán registrarse. Además no podrán prestar a una tasa mayor del 54% anual (equivalente a Lebac a 90 días por 2) si pretenden fondearse a través de bancos, ya sea por medio de préstamos o de fideicomisos financieros. Si utilizan fondos propios, en cambio, no tendrán tope sobre las tasas que cobren.  

Seamos justos, medidas que intenten controlar y auditar tanto a los excesos sobre las comisiones cobradas por la provisión de servicios financieros, como a las entidades financieras no reguladas, tienen mi visto bueno y son de necesaria y permanente discusión. Impedir el cobro de tasas usurarias no solo tiene mi aprobación, sino la de todo el mundo. Sin embargo, la imposición de tasas de interés máximas y regulación de spreads bancarios, bajo el actual escenario económico, es un error muy importante, sobre todo, en momentos de relativa paz cambiaria y cuando aún esperamos decisiones de Nueva York sobre el tema Holdouts. Parece que economía ganó su segunda batalla al BCRA, lo cual es una clara debilidad para el sistema. En esta guerra el tanteador está 2 a 1 a favor de economía y recién vamos por 20 minutos del primer tiempo.

En Argentina los decisores de política económica tienen la costumbre de ver a la economía, y el impacto de las medidas, solo en equilibrio parcial. Un solo lado del mostrador parece ser la única mirada global posible. Vaya paradoja. Es absolutamente necesario entender una cosa. El sistema económico argentino devuelve una tasa de inflación de 35% anual como piso. A este esquema se agrega una fuerte restricción externa que nos muestra dólares con cuenta gotas, reservas al límite, un déficit fiscal mayor al 4% del PBI y una caída importante del nivel de actividad. La Unión Industrial Argentina muestra en su informe de actividad N° 5 del 2014 que durante el mes de abril la producción industrial se contrajo en un 3,7% interanual y 4,3% en forma desestacionalizada. Además, el primer cuatrimestre muestra una caída del 2,2% interanual.

Está muy claro que es necesario reactivar el nivel de actividad, pero no podemos hacerlo incentivando nuevas presiones sobre el dólar. Ejemplo, si la tasa de plazos fijos se redujera con fuerza, a donde creen que irá el dinero que se retire de los mismos? Obvio, al dólar. Nuestro país es así. Para producir mejoras reales se necesita cierta calma sobre el billete verde. La relativa Pax Cambiaria aún no se puede traducir en calma, ni mucho menos. Los funcionarios hablan de sintonía fina cuando aún ni siquiera terminamos de hacer el revoque. Recrear condiciones crediticias y expandir el crédito para liberar las “fuerzas productivas” debe ser parte de un sistema y no de una medida parcial. Ese sistema debe tener como premisa la reducción sistemática de la tasa de inflación. Este es el nudo gordiano del asunto. Expandir el crédito y disminuir la presión sobre el dólar supone también mirar el otro lado del mostrador, el del ahorro. Que equilibrio tiene un sistema que pone un techo a las tasas de interés e intenta, con absoluta lógica, reducir el costo del crédito pero castigando al ahorro? Inducir tasas de referencias máximas y regular el spread bancario es una buena noticia para el tomador, pero mala para el ahorrista.

En criollo, inflación del 35% anual y tasas de Plazos Fijos del 20%? No cierra. En consecuencia no hay sistema posible, esta negociación no contribuye a lograr un final feliz para las partes.

Las experiencias pasadas en este sentido por más de 20 años (1955 – 1980) muestran, como consecuencia, una restricción del crédito en cambio de una expansión. En las condiciones actuales los bancos se sentirán más cómodos prestando al central al 28%, achicando estructura y acotando las tasas pasivas que expandiendo los préstamos. Es cierto que países como Alemania, Francia, Chile, Colombia o Uruguay fijan explícitamente tasas de usura que penalizan fuertemente, y está bien. Pero lo hacen bajo un sistema coordinado y auditado conjuntamente con las variables económicas, sistema que a propósito dista mucho de ser la panacea. Además estos países tienen una economía muy diferente a la nuestra. Por empezar los europeos tienen anualmente la tasa de inflación que nosotros acusamos en un mes. Los latinoamericanos están más dispersos, pero en promedio, cuentan con una inflación anual igual a dos meses y medio la nuestra.

De nuevo, si sesgamos el análisis sesgamos las medidas. El equilibrio se logra a través de una perspectiva general, las visiones parciales no ayudan, por el contrario, dañan. Los bancos han cometido errores y los siguen cometiendo, pero la solución proviene de elegir las batallas y no de pelearlas todas juntas comprometiendo el sistema. Un error que el gobierno nacional ha llevado a otros ámbitos.

Si equivoco el análisis me rectificaré, no tengo problemas con eso. Es más, ojalá suceda.

2 de junio de 2014

Diálogos Económicos. Semana del 02/06. Cupón Esfuerzo Compartido.

Periodista: Tanto pediste un acuerdo con el Club de París, supongo que debés estar contento, no?

Analista Económico: Si, digamos que salimos del Veraz, firmamos el Plan de Pagos, pero volver a los mercados voluntarios de deuda no será sencillo. En primer lugar porque con este acuerdo no te asegurás los dólares que la economía necesita. El déficit fiscal continúa por encima del 4% del PBI y el BCRA se encamina a emitir más de $ 140.000 milllones para financiar al tesoro este año. En segundo lugar porque la prima de riesgo sigue por las nubes. En este tren de ir cerrando frentes de conflictos, que comenzó en el acuerdo Repsol/YPF, necesitás una compresión importante de spreads solo para igualar a países como Bolivia que pueden colocar al 5%. Acordate que tenés yields del 11%. Para llegar a la zona de 8% y ponerla parda a YPF, necesitás un primer colapso de 300 puntos básicos y eso será clave.

P: De que depende ese primer colapso de yields?

AE: Claramente de un factor fundamental. El próximo 12/6 es el dead line. Analistas, operadores, empresarios y gobierno están esperando este día. El 12 J la Suprema Corte de EE.UU. decidirá si toma o no el caso de los Fondos Buitres contra Argentina. El gobierno nacional tiene altas expectativas que la corte americana pida opinión al gobierno de Barak Obama antes de decidir. Un fallo favorable podría abrir una ventana de apreciación de la deuda soberana argentina con la consiguiente reducción en sus yields. El primer impacto de compresión podría ser rápido conforme mejoren las expectativas en Wall Street y estas derramen al resto del mercado. Digamos que esos 300 puntos básicos es el castigo superficial que viene recibiendo argentina por su comportamiento, y por lo tanto es susceptible de una reducción razonablemente rápida. Las compresiones posteriores van a depender claramente de mejoras reales y estrategias económicas consistentes que seguramente le tocarán al próximo gobierno. Recordá que si pateamos el tema hasta febrero de 2015 se vence la cláusula Rights Upon Future Offers que estipula que cualquier mejora que argentina haga sobre la deuda defaulteada a futuro, deberá ser reconocida a quiénes ingresaron a los canjes 2005 y 2010. En ese caso podríamos negociar directamente con los fondos buitres.

P: Ahora dame el esquema de mínima en relación a los hold-outs.

AE: Si la corte se niega, levanta el “stay” y otorga viabilidad a los fallos de las cámaras inferiores, Argentina podría entrar en default técnico puesto que se verá obligada a pagar al contado USD 1.330 millones a los buitres, pero quedaría sin protección de posibles reclamos adicionales de los acreedores que sí entraron al canje, reclamando la quita que sufrieron anteriormente.

P: Como ayuda el arreglo con el Club de París en este sentido?

AE: Claramente es un guiño a la comunidad financiera internacional que queremos cerrar definitivamente el capítulo de default del 2001 y que pretendemos ser “amigables” hacia afuera. Está claro también que esto lo hacemos a regañadientes puesto que necesitamos imperiosamente aliviar la restricción externa a través del ingreso de dólares genuinos. Ojo al piojo, volver al financiamiento internacional no solo descomprime el frente externo, sino que también contribuye a mejorar el escenario internacional para que el sector privado pueda financiarse en esos tramos a tasas más competitivas.

P: Y al final dejamos fuera al FMI…

AE: Correcto. El discurso en contra de las políticas impuestas por el FMI era muy fuerte y es obvio que era el único bastión que el gobierno nacional no estaba dispuesto a comprometer. El resto se fueron cayendo uno a uno. En lo personal, creo que la intervención o no del FMI tiene que ver con una cuestión netamente política e intrascendente para el futuro de la argentina. El Club de París lo quería como una especie de auditor y garante, pero no como un organismo que vuelva a imponer políticas económicas al país.

P: Off the record me comentabas una perlita, si la blanqueamos?

AE: Hagamos un raconto primero de las características del acuerdo. Argentina se compromete a pagar USD 9.700 millones en 5 años. Hacia julio del 2014 se haría un primer pago de USD 650 millones y en mayo del 2015 otros USD 500 millones. Esto corresponde a una entrega cash que el gobierno logró reducir dado que los acreedores pretendían un monto del doble como mínimo. El resto sería prorrateado durante 5 años pero con la existencia de un piso o pago mínimo. O sea, Argentina puede hacer pagos mínimos durante 5 años y en ese caso tendría 2 años adicionales para atender un remanente que rondaría los USD 2.200 millones si se diera este escenario. La tasa de interés implícita rondaría el 3,8%. Por otro lado Argentina se compromete a realizar una mayor amortización en caso que las inversiones extranjeras directas provenientes de estos países acreedores vayan en aumento. O sea, a más inversiones se amortizaría mayor proporción. Me pareció curioso que en la letra chica del acuerdo, no conocida aún, pero según comentó el Ministro en conferencia de prensa, exista una suerte de “Cupón Esfuerzo Compartido”, parafraseando al Cupón PBI. Dejo aquí una pregunta: Cuál sería el monto de IED que gatillaría un mayor pago por parte del gobierno argentino? En fin, todavía falta que se informe sobre los números finos del arreglo.

P: Que opinás del monto del acuerdo?

AE. No pienso cambiar de opinión, dije que es una buena noticia y lo sostengo. Igual nótese una cosa. Al 30/09/2013 la deuda con el Club de París acusaba USD 4.900 millones de capital más unos USD 1.000 millones de intereses atrasados pero sin punitorios. En ese momento no quisimos arreglar. A la fecha tiramos la raya en USD 9.700 millones que parece ahora sí se deberían a punitorios de una década, aunque no está muy claro. En todo caso, que picardía USD 3.800 millones adicionales por 7 meses. El costo de decir y desdecirse.

P: Vamos a lo importante, la soja?

AE: Espero que recuerdes cuando anticipaba precios en un techo y descendientes. Veamos, debido a los efectos nocivos de las lluvias, aún no llegó el grueso del volúmen a los mercados. Las exportaciones se han retrasado incluso en Brasil de manera que es por este motivo que aún hay precios sostenidos digamos en USD 546 por tonelada en Chicago. Pero si mirás la soja a enero de 2015 la encontrás en USD 450 por tn. Los rindes locales son buenos, pero en EE.UU se esperan buenas cosechas.

P: Recomendarías vender?

AE: Viendo esa tendencia de los precios en el mercado de futuros y la posible evolución del dólar en Argentina, la respuesta es definitivamente si.

P: Explicame un poco mejor.

AE: Simple, entramos en una etapa electoral. No veo a un gobierno queriendo reducir el gasto público con lo cual la inflación seguirá alta pero controlada. Tampoco veo a un gobierno queriendo practicar un salto devaluatorio brusco. Más bien lo veo intentando que el dólar acompañe el nivel de precios muy gradualmente. Quedarse esperando significa tal vez alguna mejora en el precio debido a micro-devaluaciones locales, pero un riesgo por posibles caídas en las cotizaciones internacionales.

P: Ok, para finalizar, ves una posibilidad de que lleguemos a las próximas elecciones sin chocar?

AE: Parece haber un mayor grado de sensatez en ciertas decisiones, más por necesidad que por deseo. Tarde, pero al fin, se dieron cuenta que es imposible vivir con lo nuestro, que necesitamos amigarnos con los mercados. Los próximos 6 meses serán claves para ver si podemos conseguir dólares por esta vía. Sin embargo la economía real es el problema. El nivel de actividad se encuentra muy deprimido y para generar mejores condiciones necesitás propiciar reducciones en la tasa de interés que volvería a meter presión sobre el dólar y a convalidar un nuevo escenario de expectativas de devaluación muy nocivo en este trimestre verde. En síntesis, aún muchos nubarrones como para cantar “cierta” victoria.

22 de mayo de 2014

Los colchones están de moda, pero no en Argentina. Reloaded

DINÁMICA MACROECONÓMICA


Parece que los colchones están de moda, por lo menos en el ámbito del fútbol. El Atlético Madrid (colchonero) barrió al Barcelona de Martino y Messi a fuerza de garra, orden y disciplina consagrándose campeón de la liga española. Lamentablemente le faltó combustible sobre el final y se le escapó la champions.

En Argentina otro tipo de colchón, el cambiario, sirvió de base para buenos momentos de la economía allá por el año 2006. Hoy ese colchón cambiario no está, se fue, se esfumó, desapareció, se entiende? Esto permitió, entre otras cosas, bancar un tiempo sin mover el tipo de cambio nominal. Cualquier especie de corrida, como ocurrió en el año 2010, era posible apagarse en dos días con el poder de fuego del BCRA que por entonces estaba cercano a los USD 50.000 millones. Como se logró ese colchón? Con tipo de cambio alto, o sea una moneda depreciada que estimulaba al sector exportador, pero que ponía un peaje vía derechos de exportación. Si Uds recuerdan, por el año 2006, nadie hablaba de retenciones, solo los ámbitos técnicos. Néstor era vivo, “pará un cacho decía entre bambalinas, que de esta forma ganamos todos” y tenía razón. Esto generó superávit comercial. Atención, para que el círculo cerrara también garantizó superávit fiscal a través de su libretita diaria. Para ese año el superávit fiscal primario (sin incluir intereses de la deuda) llegó a 3% del PBI.

Este fue el modelo por casi 5 años, diría del 2004 al 2009. De aquí y hasta mediados del 2010 íbamos y veníamos, pero a partir del 2011 la cosa empezó a cambiar. En parte por los resabios de la crisis internacional, pero sobre todo por mala estrategia económica. El proceso inflacionario comenzó a erosionar la competitividad y el dólar comenzó a atrasarse incentivando el aumento de las importaciones que comenzaron a estrangular el balance comercial. Allí llegó comercio interior para sofocar el fuego con nafta. Restricciones y cepo. Como la inversión, que a propósito ahora sabemos que no fue del 22% del PBI sino del 17%, no era suficiente para garantizar un crecimiento sostenido, se apeló a sostener la demanda agregada a través del consumo. Para esto era necesario mantener un gasto público alto, solo posible vía aumento de la presión tributaria, retenciones hasta en trigo y una tasa de emisión monetaria creciente para financiar un déficit fiscal que mostraba signos de aceleración. Los recursos no eran, y no son, suficientes. Este esquema de dominancia fiscal retroalimentó el proceso inflacionario. La tasa de emisión monetaria de los años 2011, 2012 y primeros meses del 2013 era del 30% anual promedio. Sin financiamiento externo y con restricción de divisas, el nivel de reservas llegó al mínimo de USD 25.000 millones. Solo para tomar dimensión, el colchón cambiario (nivel de reservas internacionales) en la actualidad de Brasil es de USD 350.000 millones, de Perú USD 65.700 milllones, de Colombia USD 43.500 millones, de Chile USD 41.000 millones.

El 2014 nos recibió con una economía mostrando todas sus restricciones y la presión sobre el dólar genero una mini-corrida cambiaria que terminó con una devaluación del 23% en la semana del 20 de enero pasado. Menos mal que apareció un Presidente del BCRA que impuso cierta lógica y frenó la corrida básicamente con tres medidas: suba de tasas, restricción de tenencia de activos en moneda extranjera a las entidades financieras y fuerte absorción monetaria. Lo malo? Frenazo de la actividad económica. Es obvio, el modelo ajusta vía caída del salario real.

Ahora bien, a partir del segundo semestre del año 2010 había que empezar a llevar el auto al service:

-Pudimos haber puesto buena parte de la carne en el asador para volver a los mercados voluntarios de deuda internacionales, pero no se quiso. El discurso del desendeudamiento era muy fuerte. Entendamos una cosa. Tener fuentes potenciales de financiamiento externo no es para endeudarse a lo bruto, como en los viejos tiempos, sino para momentos como este donde la restricción externa no genera divisas. O acaso no es bueno que una empresa tenga una calificación crediticia en un banco por si necesita disponer de un crédito? Qué tal si esta empresa no tiene problemas de solvencia pero si de liquidez momentánea?
-Pudimos haber utilizado además a los mercados financieros internacionales para recomponer el stock de reservas.
-Pudimos haber inducido cierto orden en las cuentas fiscales, sobre todo con los subsidios económicos que hoy son del orden de los $ 140.000 millones anuales. Conforme el nivel de reservas bajaba, era necesario tener una mayor coordinación fiscal y monetaria. Si se expande mucho el dinero en poder del público y hay baja absorción monetaria y bajo crecimiento, ese dinero solo tiene un lugar hacia dónde ir, a precios. En ese momento había tiempo para una reducción paulatina y un proceso de diferenciación de subsidios de manera de mantenerlos para las familias que ciertamente los necesitaban y reducirlos o quitarlos para aquellas que podían pagar cien y hasta mil veces ese nivel de servicios. Departamentos en zonas residenciales de la capital federal con facturas de $150 por bimestre. Imaginen, equipos de aire acondicionado hasta en el patio.
-Pudimos haber establecido ciertas metas fiscales e inflacionarias que evitaran cuellos de botellas posteriores.
-Pudimos haber recreado mejores condiciones para la inversión extranjera directa a través de una política económica más consistente.
-Pudimos haber comenzado un proceso incipiente pero serio de recomposición de la matriz energética.
-En fin, pudimos haber hecho muchas cosas, pero en Argentina la agenda política no se lleva bien con la economía.

REALIDAD ACTUAL

Como dije, con la llegada del nuevo Presidente del BCRA tenemos unos meses de relativa paz cambiaria, aunque estos últimos días el dólar oficial comenzó a levantar nuevamente. Los rumores sobre discrepancias entre el Ministerio de Economía y el Banco Central son muchos por estos días, al punto de obligar a este último a publicar una desmentida. Cierto es que la falta de coordinación existe y es manifiesta. Como escribiera hace un tiempo, era cantado que por estos meses se venía el proceso de sintonía fina, frase políticamente correcta para evitar decir prueba y error. Las restricciones que mencionaba permanecen intactas, nada se ha hecho en este sentido para liberarlas al menos un poco. Conforme el proceso inflacionario y la falta de dólares continúa, la ausencia de financiamiento externo solo nos lleva a una nueva/vieja situación: expectativas de devaluación.

Así las cosas, el mecanismo de prueba y error comenzó nomás impulsado por una reducción de la tasa de interés. Batalla ganada por Kicillof a Fábrega. Este último sabía que aún no era tiempo. Que recrear nuevas expectativas de devaluación en plena liquidación del agro era un error. Pero batallas son batallas. Qué pasó? Se disparó el paralelo. De manual. Pura sábana corta. Seamos honestos, el paralelo también se disparó por los vivos "corre rumores" de siempre, que aprovechan para embolsar alguna diferencia. De momento el Presidente del BCRA declaró el día 27/05 en el Consejo Interamericano del Comercio y la Producción que espera que las reservas internacionales se mantengan en USD 28.000 millones para finales del 2014 y que solo propiciaría una mayor reducción de tasas de interés si el nivel de precios mensual se redujera en forma permanente por debajo del 2%. Una especie de Forward Guidance Argy.

Es absolutamente necesario entender una cosa, es claro que se necesita reactivar el nivel de actividad, pero hasta que no puedas domar un poco al dólar, es imposible en argentina producir mejoras reales. Es así, nuestra economía es un experimento a escala planetaria. Parece que las autoridades habrían tomado nota del error y estarían intentando “coordinar”. El BCRA está intentando poner calma vía el mercado de futuros, por lo menos es lo que viene mostrando a partir del 22/05. Pero esta es otra historia. Por lo pronto parece que se arregló con el Club de París (USD 9.700 milllones en cinco años) y Rusia nos habría invitado a participar del grupo de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China), al que se sumó Sudáfrica hace un tiempo. Algo así como BRICSA. Son buenas noticias, la primera se las anticipé hace un tiempo. No pienso cambiar de opinión, dije que son buenas noticias y lo sostengo. Igual nótese una cosa. Al 30/09/2013 la deuda con el Club de París acusaba USD 4.900 millones de capital más unos USD 1.000 millones de intereses atrasados pero sin punitorios. No quisimos. A la fecha tiramos la raya en USD 9.700 millones que parece ahora sí se deberían a punitorios de una década, aunque no está muy claro. En todo caso, que picardía USD 3.800 millones adicionales por 7 meses. El costo de decir y desdecirse.

LA MICRO Y LA PROTECCIÓN DEL BOLSILLO

La pregunta que más me realizan es casi obvia: Qué va a pasar con la economía en unos meses y específicamente con el dólar. Más allá de dar mi opinión, que por supuesto no implica ninguna verdad absoluta ni mucho menos, siempre sugiero tomar la siguiente actitud. Es bastante común que la gente en general analice cuál será la política del gobierno nacional pero desde su propia perspectiva. Eso es un error. Si Ud quiere analizar lo mejor posible el devenir de los acontecimientos, deje de lado lo que Ud desearía o le gustaría, e intente pensar como político. Acá de lo que se trata es de entender lo mejor posible la realidad para tomar decisiones. Ejemplo, entramos en un contexto electoral. Conoce Ud algún gobierno que desee achicar el gasto en estos momentos? Por lo tanto lo más probable es que la expansión del gasto continúe, tal vez con una mayor coordinación en la política monetaria. Como consecuencia la inflación seguirá alta, digamos aproximadamente 35% anual. Conoce Ud algún gobierno que desee meter un salto devaluatorio en este contexto? Aunque esto es algo más complicado, lo más probable es que intente ajustar el tipo de cambio (dólar) al compás de la inflación. Si ese fuera el caso, y suponiendo que en el primer cuatrimestre tuvimos un 14% de inflación, una posibilidad sería que a la micro devaluación iniciada hace una semana, le reste aprox. un 20% hasta fin de año. O sea, un dólar alrededor de $9,60 para diciembre. En lo personal prefiero un plan anti-inflacionario a devaluaciones. Pero recuerde, no se trata de lo que uno prefiera, sino de lo que podría hacer el gobierno nacional.

Dado el nivel de incertidumbre general, bueno sería tomar ciertos recaudos para protegernos de los vaivenes económicos. Como principio fundamental digo: No es cierto que no hay nada que podamos hacer para proteger nuestros bolsillos frente a escenarios económicos inflacionarios y de incertidumbre como el actual. Muchas veces no se trata de encontrar instrumentos de inversión como bonos en dólares por ejemplo, sino de definir una estrategia basada en decisiones. Desde ya que para quienes estén familiarizados con inversiones financieras, aunque no abunden, hoy existen varios instrumentos (o una cartera de ellos) que no solo protegen sino que generan una renta aceptable con riesgo acotado.

A veces, sin embargo, lo mejor es combinar estas herramientas con buenas decisiones. Ejemplo, mucho escuchamos por la calle frases como “…no me quiero quedar en pesos porque pierdo todos los días”, y por lo tanto salimos a gastar a tontas y a locas. Ahora bien, ese proceso puede planificarse de manera que sea sustentado por cierta lógica económico – financiera. Recuerde que Argentina es muy cambiante, y lo que no convenía ayer puede convenir hoy. Mire las tasas de interés de plazos fijos si no me cree. De 18%, se fueron a 25% y ahora vuelta a 21%.  Lo mismo si piensa endeudarse, aunque ahora la oferta ya no es tan amplia y los requisitos son mayores. Piense y analice antes de hacerlo. Si Ud es asalariado, se quiere endeudar a más de un año y tiene cierta seguridad que obtendrá una recomposición salarial mayor o igual a la inflación puede que le convenga, pero tal vez el dinero que necesite para atender mensualmente esa deuda comprima su presupuesto en un futuro, dado que Ud viene aumentando su nivel de gasto. Lo mismo para una empresa. Los créditos y descuento de valores al 17,5% eran/son una buena alternativa, pero será mejor si Ud conoce con la mayor exactitud posible el costo de capital de su empresa y la rentabilidad promedio. En estos tiempos tiene que entender bien las diferencias entre solvencia y liquidez. Aunque a veces es engorroso, tómese el trabajo de tener lista una carpeta crediticia para presentar en Sociedades de Garantía Recíproca (SGR). Lo puede sacar de un apuro más de una vez y bajar el costo financiero. 

En fin, como digo siempre, en la planificación y la disciplina financiera está la clave para convivir con el dinero en estos tiempos complicados. No subestime la planificación de las pequeñas cosas, en muchos casos es el combustible para llegar a fin de mes. Tenga lo más claro posible el escenario económico y ajústelo a su actividad. No use a la incertidumbre como excusa para no hacer los deberes. Lo único que no puede evitar hoy es hacer los deberes. A veces solo con eso es suficiente. Una última cosa, sea flexible, o por lo menos haga el intento.

14 de mayo de 2014

Una teoría de la inflación fuera de tiempo

Siempre que asume un nuevo equipo económico me gusta conocer cuál es su concepción de la economía en líneas generales, para luego ir profundizando de manera de tener una mejor perspectiva sobre posibles medidas futuras y el direccionamiento que tendrá la estrategia económica. Lamentablemente en estos tiempos se ha perdido el “hábito” de anunciar el programa de gobierno de manera de ir formando ciertas expectativas en los agentes económicos. En coyunturas difíciles como la actual, la economía solo parece depender del día a día.

Aunque recién en este momento escribo sobre este tema, bastante información he recolectado desde la asunción del actual equipo económico en el mes de noviembre de 2013 a la fecha. Debido a obvias restricciones de espacio quiero en esta oportunidad referirme al tema clave de la economía argentina, la inflación. Algo conocía del pensamiento económico del actual Ministro de Economía y Finanzas Públicas al coincidir en algún momento nuestro paso por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.

Decía que como profesional me resulta absolutamente necesario intentar comprender cuál era/es la lógica económica detrás del actual proceso inflacionario que tiene el ministro y su equipo. Lo más cercano que encontré a su pensar actual es este documento del Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino (CENDA) elaborado en el año 2006. Su título es “Las causas de la inflación en la actual etapa económica argentina: un nuevo traspié de la ortodoxia”Acá les dejo el link para quién quiera profundizar. Nótese que el título involucra el término “actual etapa”, aunque no está para nada claro dónde termina una etapa y comienza otra. Uno podría suponer que la actual administración es una continuación de aquella y por lo tanto ser catalogada como una etapa completa, al fin y al cabo tiene el mismo apellido. Pero también podrían ser etapas diferentes puesto que las estrategias económicas están bien diferenciadas. En fin, Ud elige.

Por qué creo relevante señalar este detalle? Porque aunque han pasado ocho años de la elaboración del documento de trabajo mencionado, este expresa ideas y conceptos que son contemporáneos en el lenguaje del ministro. Es por ello que se hace absolutamente necesario transcribir cuanto menos las conclusiones que del documento se derivan para luego realizar un breve análisis, haciendo la salvedad que lo recomendable es leer detenidamente todo el trabajo de manera de no caer en ninguna posibilidad de descontextualización. Aquí vamos entonces:

Conclusiones

La intervención cambiaria actual obliga a la intervención en los precios. En el caso de los transables, es justamente la existencia de una brecha que separa el límite inferior y superior de los precios de los bienes la que obliga a la autoridad a implementar controles. En ausencia de intervención, los precios de los productos transables tenderían a continuar su alza hasta su límite superior (su precio “de equilibrio” en términos internacionales). Con la actual configuración de costos esto implica consolidar las ganancias extraordinarias. La intervención pública no es, como argumenta la ortodoxia, una injerencia artificial e ineficiente sino que es una regulación que resulta necesaria como complemento de la otra que es, para el gobierno, el pilar del actual esquema: el sostenimiento de una moneda depreciada.

La política cambiaria actual, comprometida con mantener un tipo de cambio elevado –es decir, por fuera del nivel de equilibrio al que tendería en ausencia del arbitraje del Banco Central-, requiere de manera necesaria de instrumentos adicionales que impidan que el valor “caro” del dólar se traslade íntegramente a los precios de los bienes transables en el mercado local, arrojando una ganancia extraordinaria, reduciendo aún más los salarios y erosionando la “competitividad” alcanzada con la devaluación. Es por eso que la política de tipo de cambio alto debe combinarse necesariamente con retenciones a las exportaciones (para todos los productos, incluyendo los bienes industriales) y acuerdos de precios en las ramas más concentradas (especialmente para los bienes no transables). Estos instrumentos reducen el límite superior de los precios de los productos transables y acotan las ganancias extraordinarias del sector no transable. De otro modo, los beneficios del esquema no sólo quedan en manos de los exportadores sino también de la industria que produce para el mercado interno, a medida que la demanda avanza en su recomposición. Los principales perjudicados son los trabajadores que ven caer el poder adquisitivo de sus salarios.

Como vemos, el actual incremento de los precios responde a esta situación “estructural”. El gobierno sostiene un tipo de cambio alto con el objetivo explícito de fomentar la producción doméstica, aumentar el empleo y elevar los niveles de vida de la población. Pero a medida que se despierta la demanda, los precios internos de los productos, tanto transables como no transables, encuentran espacio para elevarse. En las industrias oligopólicas, con los salarios relativamente estables, el aumento de los precios se traduce en una rentabilidad extraordinaria. El problema del alza de precios puede entonces reformularse si se estudia quiénes son los que se apropian de los beneficios del nuevo esquema cambiario.

Limitar los aumentos de precios para elevar los salarios reales. El incipiente problema de la inflación no hace más que poner de manifiesto la insuficiencia de un programa económico que tenga como único eje de su intervención a la política cambiaria. Por ello, el gobierno, acertadamente, complementa este esquema con retenciones a las exportaciones y controles de precios. De otro modo, la limitación a los aumentos salariales junto con la libertad para los aumentos de precios comprimirían más el poder adquisitivo del salario.

Más aún, a medida que la demanda se despierta y las producciones locales encuentran mercado en el exterior, los precios tenderían a ascender hasta el límite superior, artificialmente elevado por la política cambiaria. Esto hace necesario entonces profundizar la intervención sobre los precios. La medida más efectiva –dentro del esquema- es la generalización de las retenciones al conjunto de las exportaciones (no sólo las de origen primario) y el aumento de la alícuota aplicada. Para los bienes transables, las retenciones son una opción más efectiva y menos vulnerable que los acuerdos “voluntarios” de precios. En cambio, el control de precios es la única posibilidad para frenar el alza en el sector no transable.

Las retenciones aplicadas a los productos transables cumplen, en este marco, un doble objetivo: que el Estado se apropie de una porción del elevado precio de los productos en el mercado mundial y que esos precios no impacten desfavorablemente sobre el poder adquisitivo del salario. De lo que se trata ahora es de impedir que las ganancias continúen con su tendencia alcista por obra y gracia de los aumentos de precios, para lo cual es necesario recurrir a una intervención pública que complemente a la política cambiaria. De otro modo, como amenazan las voces de la ortodoxia, la “inflación reprimida” haría su aparición, pero no debido a la inflación monetaria, salarial, de demanda o cambiaria sino, lisa y llanamente, como expresión de una “inflación de ganancias extraordinarias”.

Hasta aquí las conclusiones. Una aclaración. Creí oportuno referirme a este documento en particular dado que en el día de ayer se pudo ver un debate en televisión entre una fiel representante de este pensamiento, la economista Fernanda Vallejos y el economista privado Tomás Bulat. No cabe ninguna duda que los argumentos vertidos por Fernanda Vallejos en cuanto a inflación son similares, por no decir idénticos, a los manifestados por el actual ministro en este documento del año 2006. Tampoco caben dudas que Kicillof sostiene dicho argumento en la actualidad. Los que se toman el trabajo de escucharlo en la diaria podrán confirmar lo que digo, aunque nunca falta algún negador de archivos. Claramente el afán de ganancias empresarias extraordinarias era la causa del proceso inflacionario entonces, pero también parece serlo en la actualidad según los dichos del ministro en reiteradas oportunidades.

Ahora bien, el documento es claro en expresar el contexto económico del año 2006. En particular manifiesta la necesidad de mantener retenciones (derechos de exportación) al sector productor de bienes transables de manera de impedir la apropiación de rentas extraordinarias fruto del mantenimiento de un tipo de cambio artificialmente alto. También manifiesta la necesidad de imponer controles de precios en el sector de no transables, de manera de impedir un alza de precios desmedida.

Si se toman el trabajo de leer conscientemente los argumentos, verán que la base de esta teoría de la inflación se fundamenta en la decisión política del entonces Presidente Néstor Kirchner de sostener un tipo de cambio alto competitivo; a lo que agrego: “con fuerte sesgo exportador y con dos pilares claves que eran la existencia de superávits gemelos (superávit fiscal y comercial). Ciertamente, y más allá de las críticas, este era un modelo consistente. De hecho es aconsejable desde una visión de equilibrio general la imposición de derechos de exportación de manera de impedir la fuerte transferencia de ingresos desde el sector del mercado interno hacia el sector exportador. Una cuestión distinta es ver cómo se implementan y distribuyen esos derechos. Por ejemplo, parte de esos derechos podrían destinarse a financiar, y hasta subsidiar, ciertas actividades en las economías regionales que se verían perjudicadas.

Claramente la teoría de la inflación que el actual ministro presentaba en el año 2006, se basaba en la existencia de un tipo de cambio alto (moneda depreciada), para lo cual proponía derechos de exportación y control de precios de manera de contrarrestarla. Curiosamente son las mismas medidas impuestas hoy, solo que en cambio de haber precios “controlados” hay precios “cuidados”. El problema es que en el actual contexto económico ya no existe un tipo de cambio alto. El gobierno desde mediados del año 2011 ha dejado que el tipo de cambio nominal se vaya atrasando. De igual forma ya no existe superávit fiscal, todo lo contrario. Bien medido el déficit fiscal hoy representa más de 4% del PBI. Además el superávit comercial ha caído fuertemente desde el año 2011 y solo ha mostrado un diferencial positivo producto de la restricción de las importaciones. En el mes de abril de 2014 la cuenta comercial ya muestra déficit.

Por lo tanto esta teoría sobre el surgimiento de la inflación parece más un caso particular de aquel contexto, que una explicación general factible de ser tenida en cuenta hoy. Un fallo en el diagnóstico produce casi con seguridad un fallo en las medias adoptadas. El contexto económico ciertamente cambió, pero las medidas son las mismas, ergo el resultado no es bueno. Claramente esta contradicción explica el actual desbarajuste cambiario (hoy en relativa Pax), así como el desprecio por el control fiscal y la actual compulsa con el BCRA debido a las medidas de corte ortodoxo.

Creo firmemente que un economista profesional y serio, devenido además en decisor económico, aún teniendo una idea central sobre la estrategia económica, debe tener la capacidad de sopesar todos los elementos y las teorías existentes de manera de poder calibrar el sistema económico lo mejor posible. Es posible que en el año 2006 la causa de la inflación incipiente no fuera el exceso de emisión para sostener un nivel creciente de gasto por sobre los recursos, pero a partir del año 2011 ciertamente lo fue, y lo es en la actualidad a pesar de la fuerte absorción monetaria. Antes la teoría cuantitativa podía obviarse, ahora no. El fundamentalismo económico no es bueno. Ya Milton Friedman reconocía una imposibilidad manifiesta en el abuso del monetarismo, así como Keynes ponía un techo a la efectividad de la política fiscal expansiva. Es probable, que luego de tantos años de estudio, nos hayamos olvidado de estudiar el sentido común.

6 de mayo de 2014

La inflación y el No Dilema

En el mes de febrero pasado escribía esto. Hoy 6 de mayo nuestra economía está en líneas generales tal cual lo anticipara entonces, con una salvedad: en ese momento decía que “hacia julio íbamos a estar intentando crear estímulos de crecimiento pero con la soga al cuello de la restricción cambiaria”, pues bien nos adelantamos casi dos meses. La caída del nivel de actividad es tal que no llegamos hasta julio. Recordemos que el sector industrial cayó 6% en marzo sobre todo arrastrado por el sector automotriz. También decía que “la suba de la tasa de interés necesaria para frenar la corrida cambiaria traería como efecto no deseado un frenazo de la actividad”, a esto debemos agregar el efecto crowding out. Esto es, la economía está expulsando al sector privado del acceso al crédito.

Claramente ninguna de las medidas adoptadas tuvo como objetivo reducir la tasa de inflación, por ende continuamos con un nivel de precios del orden de 35 – 40% anual. Una locura. Es cierto que la fuerte espiralización puede haberse frenado hacia marzo – abril, pero esto está motivado más por un ajuste recesivo de la economía que por una decisión política de coordinar un plan anti-inflacionario. La tan mencionada frase “sabana corta” es la forma más resumida de explicar lo que sucede hoy con la economía argentina. La suba de la tasa de interés conjuntamente con la fuerte absorción monetaria eran necesarias en orden de volver a anclar las expectativas de devaluación y generar cierta recomposición de reservas internacionales, pero al no haber un plan coordinado, estaba más que cantado que el parate se venía.

El BCRA, en su compulsa con el ministerio de economía, hoy parece estar cediendo cierto terreno convalidando una reducción de 100 puntos básicos en su colocación semanal de letras y notas. Para Lebac con vencimiento a 91 días la tasa es de 26,8%. Claramente comienza de nuevo la etapa de fine tuning (sintonía fina) en una economía no proclive a este tipo de calibraciones. En efecto, el mercado nuevamente descuenta devaluaciones futuras necesarias para contrarrestar la pérdida de competitividad producto de la inflación. Desde la devaluación del 23% practicada a fines de enero la tasa de inflación fue del 14%. No hay que ser economista para darse cuenta que perdimos 55% de devaluación real. La pregunta es si devaluaremos en forma gradual o de un saque.

En un sistema económico con total discrecionalidad como el nuestro, donde no existen metas fiscales ni inflacionarias, hacer sintonía fina es calibrar el modelo a ojo; prueba y error que le dicen. Subimos fuerte la tasa y conseguimos poner a dormir al dólar por un tiempo, la bajamos mucho y es probable que lo despertemos y volvamos a recrear un contexto de expectativas de devaluación que actuaría en contra de la fuerte liquidación proveniente del agro de estos meses. En este sistema, sin embargo, subyace una paradoja. Una suerte de pecado original que parece no tener solución. Tanto si propiciamos un aumento del gasto con fuerte impacto en la demanda agregada a través del consumo, como si desaceleramos la actividad por las razones mencionadas, persiste una variable que parece no alterarse, la inflación. La presencia de una inflación persistente impide incluso que un DILEMA se presente. Por definición un dilema trae aparejado una suerte de necesidad de optar por dos opciones DISTINTAS con resultados a priori diferentes. Sin embargo en Argentina tenemos inflación tanto si crecemos como si nos estancamos. Elijamos el camino que elijamos el resultado parece inexorablemente el mismo; inflados. Explicar este fenómeno fuera de argentina es una tarea poco menos que titánica. Conforme los mecanismos virtuosos a través de la inversión no entren en juego seguiremos en este modus operandi.

Está más que claro que en la medida que no intentemos anclar expectativas inflacionarias con un plan serio y coordinado, la sábana corta persistirá y seguiremos corriendo la carrera nominal de la rata entre dólar e inflación. Habrá que comprar unas buenas running entonces puesto que es bastante probable que para agregar tela a esta sábana haya que esperar hasta el 2016.