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9 de febrero de 2015

El laberinto al 2016.

Al gobierno nacional se le complica día a día llegar sin más sobresaltos económicos a la foto de despedida. Incluso conteniendo las variables macroeconómicas: crecimiento, inflación, tipo de cambio, tasas de interés. Hoy el problema económico ha cedido terreno a una nueva crisis institucional, producto de la denuncia del fiscal Nisman y su posterior fallecimiento bajo causas dudosas.

Leer entre líneas lo que proponen los candidatos a la presidencia se hace absolutamente necesario. La decisión de solucionar lo urgente en materia económica, para luego dedicarse a lo importante, es vital, y no debería pasar de los primeros noventa (90) días del nuevo gobierno. Elegir las batallas, y NO comenzar la guerra desde cero, en el frente económico, es crucial.

El famoso cepo cambiario se constituyó en un tiro a tres bandas. A la dificultad inicial para realizar giros de dividendos hacia el exterior, se le agregó la restricción manifiesta de ahorrar en dólares en octubre del 2011, para posteriormente poner el pié sobre las importaciones. El manual no autorizado de la economía argentina indica que la resolución de este dilema debería empezar por el último de los males, de manera de ir liberando dólares para solucionar los dos restantes. Esta secuencia de política económica no debe ser improvisada, por el contrario, es necesario planearla con la debida anticipación, de manera que en los doce meses correspondientes al 2016, pueda ser implementada con éxito.

La tasa de inflación está siendo contenida a fuerza de la caída del nivel de actividad, consecuencia además del mencionado cepo a las importaciones. Sin embargo, ha generado una fuerte apreciación real del tipo de cambio. Esto es, Argentina ha ido perdiendo competitividad frente a sus socios comerciales. El tipo de cambio real en diciembre de 2014 alcanzó un nuevo mínimo desde diciembre de 2001. Como consecuencia, una devaluación nominal parece ser inevitable, y de la magnitud de la inflación diferencial frente a los socios comerciales. Por ejemplo, entre un 20 y 25% si tomamos como referencia a Brasil. Conforme el Gobierno actual evite realizarla, el atraso cambiario se profundizará dejando a la administración entrante con menos grados de libertad (margen de maniobra) en la ejecución de Política Económica. En promedio, la tasa de inflación anual a diciembre de 2014 de nuestros socios ha sido del 4,2%, y las depreciaciones de sus monedas fueron más aceleradas que el peso argentino. La pregunta que subyace aquí es si la próxima administración será capaz de lograr la tan ansiada unificación cambiaria y en cuanto tiempo.




Un párrafo especial merecen las Reservas Internacionales, cuyo nivel actual acusa USD 31.285 millones. Si se consideran los encajes en dólares de los bancos en el BCRA por aprox. USD 7.500 millones, créditos de corto plazo por USD 4.500 millones, deuda en default por aprox. USD 1.300 millones, swap por USD 2.300 millones e importaciones pisadas por USD 4.500 millones, el nivel de reservas netas no supera los USD 11.000 millones. Por esta razón el Presidente de la entidad ha tenido que profundizar aún más el cepo a las importaciones.

Ningún equipo económico de los actuales candidatos desea devaluar sin una política integral acorde. De hecho no tendría ningún sentido. Por el contrario, la mayoría habla de poner en funcionamiento un Plan Anti-inflacionario que implique una reducción gradual de la tasa de inflación, sumado a un programa monetario y fiscal que fije metas para el gasto del tesoro nacional. Solo así es posible “acomodar” el tipo de cambio sin una crisis posterior. El problema, reitero, es el margen de tiempo que tendrán para realizarlo. Claramente esto estará 100% supeditado al nivel de desequilibrio que el actual gobierno deje.

A la coyuntura nacional debemos agregar el contexto internacional. El dólar se sigue fortaleciendo a nivel global, poniendo un techo al precio de los commodities y encareciendo futuras emisiones de deuda a las que el gobierno entrante deberá seguramente apelar, aunque racionalmente, si desea conseguir dólares financieros relativamente rápido. Las probabilidades que la Reserva Federal de EE.UU suba las tasas de corto plazo a partir del 3° Cuatrimestre, siguen altas, lo que de producirse, profundizará el escenario mencionado. El jaque institucional actual tiñe de dudas el horizonte hacia diciembre de 2015.


26 de enero de 2015

Cuando la justicia falla…

Hace tan solo diez días atrás un hecho sensiblemente grave como fue la presentación de una denuncia, por parte del Fiscal que conducía la investigación de la causa A.M.I.A, y que involucra a la misma cúpula del gobierno nacional en un hecho de encubrimiento de los verdaderos autores de la voladura de dicha institución, sacudía fuertemente a la sociedad argentina.

En efecto el Fiscal Alberto Nisman hacía público un trabajo de investigación de 290 páginas cuyo contenido supone un terremoto institucional de proporciones épicas, siempre y cuando las acusaciones explicitadas puedan ser probadas fehacientemente. Me he tomado el trabajo de leer la denuncia mencionada, concluyendo, humildemente, que es un excelente documento, con claras deducciones, pero con dudas sobre la carga probatoria. Recordemos lo que el mismo fiscal manifestaba por esas horas: “...ahora es la justicia argentina la que debe tomar este documento, como base para profundizar en la investigación...”

Shockeados amanecíamos el lunes 19 de enero, intentando, en lo personal, negar sin éxito los primeros comentarios surgidos en Twitter. Alberto Nisman aparecía muerto en el baño de su departamento de Puerto Madero. Intacta se mantiene la capacidad de nuestro país de perforar el piso institucional. La dimensión en que la realidad supera a la ficción ya no puede medirse en intervalos discretos. Por el contrario, atónitos asistimos a esta realidad, en una suerte de Dantesca Divina Comedia, si no fuera por su tragedia, elaborando en nuestras mentes la más negativa de las preguntas; que peor cosa nos puede pasar? Lo siento, pero parece que este país siempre nos tiene reservado un nuevo final. Nuestra capacidad de asombro es testeada permanentemente.

Desde un nuevo canal institucional, inaugurado para la ocasión, “Facebook” nos relata la teoría del suicidio mientras Émile Durkheim se retuerce de risa en el purgatorio, luego de la enorme pirueta posterior. Pasamos de Suicidio a Suicidado en cuestión de horas. Acaso Quino, en su entrañable Mafalda, haya entendido como nadie esta suerte del devenir tragicómico de la sociedad argentina. Pero atención, hasta Mafalda, orgullosa portadora de la “argentinidad” de la clase media y media baja, se cansa.

Acaso es posible que el Fiscal Nisman pueda haber sido usado por los Servicios de Inteligencia del Estado, sin siquiera imaginar las nefastas consecuencias de un objetivo superior?

Así estamos, desorientados por pasar del grotesco victoriano (VHM) del suicidio producto de la incapacidad de soportar semejante culpa, a la intrincada trama producto de una interna de larga data de los “indomables” servicios de inteligencia, que reaccionaron tras su descabezamiento, aprovechando el dramático contexto geopolítico global del atentado contra Charlie Hebdo y las consecuencias del fundamentalismo islámico. Civilización o barbarie mientras el Ministerio Público Fiscal, no es ni Ministerio, ni Público y mucho menos Fiscal y el Jefe de Gabinete de Ministros ensaya una sorprendente explicación sobre la necesidad de divulgar información personal de viaje de un periodista, cuya salida del país obedece, en principio, a temores sobre el destino de su propia vida.

Más grotesco aún parece cualquier intento de introducir hechos económicos en este escenario, por lo cual seré inusualmente breve, de manera de no incentivar la práctica autoflagelante a la que aparentemente estamos acostumbrados. La caída del nivel de actividad es notorio y producto del cepo a los dólares productivos que sujeta a las importaciones. Típico ajuste recesivo donde la tasa de inflación anual se estima del orden del 30% para el 2015, 10% menor al 2014, solo como consecuencia del derrumbe continuo de la actividad. La “buena” noticia para los consumidores: el BCRA ha intervenido fuertemente en las últimas dos licitaciones de Letras y Notas de manera de esterilizar la fuerte expansión monetaria, sobre todo del mes de diciembre, mayor a $ 53.000 millones. La mala, para la hoja de balance del central: las Lebacs y Nobacs pasaron de $110.547 millones en diciembre de 2013 a $ 258.531 millones a diciembre de 2014. Un aumento de 138% anual, contribuyendo al deterioro patrimonial de la entidad. Tratando de dar señales al mercado, el BCRA redujo tasas en forma leve en la licitación de letras semanal. Efectivamente las licitaciones a 98 y 119 días de plazo fueron colocadas a tasas predeterminadas de 26,56% y 27,24% respectivamente, una reducción de 0,3% sobre la semana anterior, temeroso quizás que la sintonía fina vernácula encienda alertas amarillas de nuevas corridas al dólar.

De hecho, el famoso cepo cambiario, se constituyó en un tiro a tres bandas. A la dificultad inicial para realizar giros de dividendos hacia el exterior, se le agregó la restricción manifiesta de ahorrar en dólares en octubre del 2011, para posteriormente poner el pié sobre las importaciones. El manual no autorizado de la economía argentina indica que la resolución de este dilema debería empezar por el último de los males, de manera de ir liberando dólares para solucionar los dos restantes, lo cual difícilmente podrá llevarse a cabo sin la vuelta a los mercados internacionales y la emisión de deuda pública bajo un programa anti-inflacionario serio, que obviamente solo el nuevo gobierno tendrá la capacidad de llevar adelante. Aquí el primer escollo será la causa Holdouts y las posibles negociaciones, que no parece ser de agenda inmediata de esta administración.


Prima facie, el problema base para los equipos económicos del gobierno entrante, es resolver el dilema sobre los grados de libertad con los que cuentan para hacer política económica, conforme se profundiza el atraso cambiario y la pérdida de competitividad de la economía. Mientras el tipo de cambio real no hace otra cosa que caer y perforar niveles previos a la devaluación de enero de 2014, pergeñando una fuerte apreciación real gracias a la maldita inflación, nuestros socios regionales propenden a depreciar sus monedas en un intento por mejorar sus relaciones de intercambio y esterilizar ciertos shocks externos que sufren los países emergentes con este fortalecimiento del dólar a nivel global. Solo basta mirar el Indice de Dólar (USD Dollar Index - Future) para ver que se encuentra en máximos desde la crisis subprime del 2008. Tras cartón, la decisión del Banco Central Europeo de lanzar su propio Quantitative Easing (QE) ha llevado al Euro a mínimos de once años, donde ahora una moneda europea más competitiva amenaza con socavar la capacidad exportadora de la región. Si imaginamos que existen probabilidades ciertas de que la Reserva Federal de EE.UU. comience el proceso de endurecimiento monetario a partir del 3º Cuatrimestre del 2015, no es inteligente dejar de lado que una tormenta perfecta podría estar posándose sobre los mercados emergentes.

Pero no nos distraigamos con nimiedades. Las alertas rojas no solo son potestad de Interpol. Se han encendido en Argentina, luego de titilar naranja durante mucho tiempo, y amenazan, como en décadas pasadas, con derrumbar sus endebles cimientos institucionales. Cuando saldremos de las sombras…?